miércoles, 5 de junio de 2013

El resplandor


Ficha técnica
Título: The shining (El resplandor).

Director: Stanley Kubrick.

Guión: Stanley Kubrick, Diane Johnson.

Año: 1980.

País: Estados Unidos.

Reparto: Jack Nicholson, Shelley Duvall, Danny Lloyd, Scatman Crothers, Barry Nelson, Philip Stone, Joe Turkel, Lia Beldam, Billie Gibson, Barry Dennen, David Baxt, Manning Redwood, Lisa Burns, Louise Burns, Alison Coleridge, Norman Gay. 

Productora: Warner Bros. Pictures, Hawk Films, Peregrine.

Duración: 146 min.

Fotografía
: John Alcott.

Música: Rachel Elkind, Wendy Carlos.

Género: terror.



Terror psicológico

El resplandor es una película de Stanley Kubrick, reconocido director, guionista y productor estadounidense, basada en la novela del mismo título de Stephen King. El resplandor es una de las obras más conocidas, y también criticadas, de Kubrick. Entre la filmografía de Kubrick destacan Lolita (1962), la naranja mecánica (1971) o la chaqueta metálica (1987), todas ellas caracterizadas por una línea argumental con la que representa las debilidades y conflictos del ser humano. Al igual que en el resplandor, Kubrick mantiene en todas sus obras una preocupación por el análisis de la mente humana, a la que pone a prueba a través de unos personajes inestables psicológicamente. En películas como la naranja mecánica vemos una auténtica reflexión sobre los desequilibrios mentales que el ser humano es susceptible de padecer a través de la cual plantea el debate sobre si hay solución para los mismos, y sobre la moralidad o efectividad de los métodos. Con el resplandor Kubrick va a llevar esta reflexión al terreno del terror psicológico. A comienzos de los 80, está película supone un punto de inflexión en la realización de filmes de terror que hasta el momento se habían ambientado en elementos como la oscuridad, lo monstruoso o lo fantasmal. En este filme nos encontramos la ausencia de elementos como la oscuridad. Kubrick recurre a la hora de hacer este largometraje de terror al delirio psicológico de sus personajes combinado con una escenografía y una realización adecuadas, que hacen variar por completo los clichés propios de este género hasta el momento. Estos elementos se completan con la interpretación de los actores, destacando el papel de Jack Nicholson que, aunque con una interpretación algo exagerada, representa a la perfección ese estado mental que vive el personaje y la reflexión que mencionábamos antes que pretende llevar a cabo el director. 


El resplandor narra la historia de una familia que se muda temporalmente a un hotel cuando el padre, Jack Torrence, consigue un trabajo que consiste en estar al cuidado del hotel durante los meses de invierno. El hombre que ocupaba el cargo anteriormente mató en una de las habitaciones del hotel a su familia y se suicidó. Cuando transcurren algunos días tienen lugar algunas variaciones en la actitud y el comportamiento de Jack que ponen en alerta a su familia, y poco a poco se sumerge en un delirio que lo lleva a ver a los antiguos visitantes del hotel y a desarrollar un sentimiento de odio hacia su mujer e hijo. 


En la historia encontramos una serie de personajes con gran protagonismo en el desarrollo argumental del filme, los personajes protagonistas, interpretados por Jack Nicholson, Shelley Duvall, Danny Lloyd y Scatman Crothers. Jack Torrence, el personaje interpretado por Jack Nicholson, es quien lleva todo el peso de la trama. En gran medida es a través de él como se desarrolla el conflicto psicológico en torno al cual gira la película. En esta representación encontramos determinados momentos claves como los primeros planos de Jack Nicholson, determinantes para el reflejo psicológico del personaje. Planos bien compuestos y adoptando el punto de vista adecuado en cada momento. Destaca de forma primordial una escena en la que Jack está en el bar del hotel y hay un primer plano de Jack mirando directamente a cámara, como si se comunicara con el espectador, rompiendo en cierta forma la barrera con el público. Además en torno a él, y también en torno a los personajes interpretados por Shelley Duvall y Danny Lloyd, encontramos determinados elementos simbólicos como el laberinto de los jardines del hotel en el que los personajes se pierden. En primer lugar, es a partir de la visita de Wendy Torrence (Shelley Duvall) y Danny Torrence (Danny Lloyd) cuando el personaje de Jack Torrence empieza a experimentar sucesos extraños en el hotel, representando de esta forma un símil entre la pérdida que representa el entrar en un laberinto y la pérdida de identidad que empieza a sufrir el personaje. En segundo lugar, encontramos otro símil con el laberinto en los pasillos del interior del hotel, en los que en varias ocasiones Danny Torrence se encuentra vagando en solitario con su triciclo, y es en su deambulación por los pasillos del hotel cuando Danny se encuentra con la dimensión que le aterroriza, teniendo contacto con diferentes personajes y situaciones que ocurrieron allí en el pasado. En estos encuentros de Danny con personas que habitaron en el hotel ha tenido una gran relevancia la aparición de las gemelas asesinadas por su padre, el antecesor en el puesto de Jack como guardián del hotel, interpretadas por Lisa y Louis Burns. Este impacto que produjeron las breves secuencias en las que aparecen las gemelas llegaron a influir en diferentes representaciones, estando también influidas por manifestaciones artísticas anteriores, destacando la fotografía de Diane Arbus titulada Identical Twins (1967). Volviendo al papel de Jack Nicholson, se deben exponer dos elementos más de carácter simbólico en el filme. Por un lado, el hecho de que las niñas asesinadas sean gemelas idénticas podría ser la representación de la doble personalidad que mueve a Jack Torrence a lo largo de su estancia en el hotel. Por otro lado, el diálogo que mantiene Jack en los servicios del hotel con su antecesor podría representar un diálogo interior, Jack y su antecesor serían las dos caras de una misma moneda. En último lugar, cabe destacar la interpretación de Scatman Crothers en el papel de Dick Halloran, cuyo cometido en el filme es el de ser guardián de la familia Torrence. Desde el principio desarrolla una gran afinidad con Danny Torrence al descubrir que ambos comparten la misma habilidad. Presagiando desde el principio el desenlace de la familia Torrence estará presente durante todo el filme como elemento protector para el resto de personajes. Todos los personajes mantienen una situación de acorralamiento dentro del filme, están acorralados tanto por la propia localización como por sus relaciones y sus conflictos. 

Desde el punto de vista técnico hay varios elementos que destacan en la película. Desde el punto de vista visual, hay una serie de características en la composición de los planos. En primer lugar, se hace uso de travelling y zoom, en ocasiones justificado como en los planos de seguimiento de los personajes, y en otras ocasiones un uso excesivo, al igual que la forma en que se llevan a cabo las transiciones entre secuencias. Como ya hemos comentado, destacan también los primero planos del personaje de Jack Torrence, planos bien compuestos y con una adecuada elección del punto de vista. A lo largo del filme encontramos una cuidada composición de los planos, entre los que destacan los planos que dan comienzo a la película, en los que vemos la llegada de Jack por una carretera serpenteante, una línea curva que ya nos da una pista sobre el camino tormentoso e incierto que desarrollarán los personajes. Además, los planos de inicio de la película van acompañados de una música cuyo ritmo refleja la tensión del argumento que se desarrollará posteriormente. 

En segundo lugar, cabe destacar dos elementos en la estructura temporal del filme. Por un lado, la separación del filme en bloques temporales encabezados por rótulos. Por otro lado, la complejidad que adopta el desarrollo temporal del filme al final de la película con la muerte de Jack. Tras este suceso se descubre una fotografía del hotel años antes de la llegada de la familia al mismo en la que Jack aparece como el único guardián que ha tenido siempre el hotel, como si de alguna forma fuera él quien ha revivido la experiencia por segunda vez, en una especie de estructura cíclica del discurso. En este descubrimiento en la estructura temporal del filme nos encontramos ante la unión de dos bloques narrativos, realidad y ficción. 

En cuanto a la escenografía y la fotografía también encontramos algunos detalles de relevancia. En cuanto a los colores, destaca el contraste entre los colores cálidos del interior del hotel y las tonalidades frías del paisaje que lo rodea. En el decorado del interior del hotel también destaca la presencia de figuras geométricas que, junto a la ausencia de elementos decorativos, dan una imagen de austeridad a la localización. 

Dejando de un lado los elementos visuales cabe destacar dos elementos sonoros de gran importancia. De un lado, como ya apuntábamos, el acompañamiento musical en determinados momentos clave que dota de tensión las secuencias. De otro, en un sentido negativo, el doblaje al español de la película. En varias ocasiones el doblaje de el resplandor ha sido considerado uno de los peores de la historia del cine. 

Por último, subrayar algunos elementos con una especial carga simbólica en el argumento. Como ya comentábamos, el filme se caracteriza por eliminar determinados componentes inherentes hasta el momento en este género, como son el desarrollo de la mayoría de las escenas en la noche de forma repetitiva, lo monstruoso o lo fantasmal. Aunque sí que conserva otros elementos como la niebla, la sangre, aunque en el resplandor la representación de este elemento dista de la representación de la sangre característica en otras películas pertenecientes a este género; y la noche, aunque no de forma repetitiva como se caracteriza en otros filmes de terror, sino que la verdadera relevancia de esta elección queda en la última secuencia de la película. 

Otro de las innovaciones del filme en cuanto a su género es el uso del terror psicológico, para cuya representación era esencial la eliminación de los elementos anteriormente nombrados. Ese terror psicológico está representado en la línea argumental por una serie de historias que llevan al desarrollo de la trama. En primer lugar, la historia del antecesor de Jack y el asesinato de su familia. En segundo lugar, la historia de la expedición que queda atrapada en la nieve durante una largo tiempo en el que los miembros tienen que recurrir al canibalismo para sobrevivir. Posteriormente, la historia que Dick Halloran cuenta a Danny sobre el resplandor, historia en la que ambos son protagonistas. A partir de aquí, una serie de elementos como la prohibición que despierta curiosidad a la vez que temor, presente en la prohibición de entrar en la habitación 237. Otros elementos son la sensación de pérdida representada por el laberinto, la incomunicación y aislamiento del hotel que hace más vulnerables a sus personajes, y el final de la película que desvela lo que hasta el momento no se había descubierto a lo largo del filme, el misterio. 



Un punto de inflexión
Desde luego podemos asegurar, más allá de la aceptación que el filme haya tenido o no en el público, que el resplandor marca un punto de inflexión en el cine de terror. Apuesta por algo diferente a lo que hasta el momento había representado a este género, tanto en términos audiovisuales como en la propia variación que sufre el género a través de esta película, de un terror basado en lo fantasmal y monstruoso hacia un terror psicológico que invade por completo la mente del espectador. De una forma parecida lo habría realizado años anteriores William Friedkin en el exorcista, también adaptación literaria, aunque con menos repercusión. 

A través de la atmósfera recreada, de las localizaciones, la fotografía y la interpretación de los actores Kubrick logra introducir al espectador en el filme desde el primer momento, jugando con el misterio, el delirio y quizás la identificación con los personajes, algunos elementos clave para llegar a la mente del espectador y capturarla por completo. 

Aunque, tal vez, la secuela del filme no ha llegado hasta nuestros días tal como lo hizo en 1980, es indiscutible que la relevancia que tuvo en su momento en varios aspectos la ha llevado a ser una película recordada por el público.

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